Las cigalas son un crustáceo marino de alto valor gastronómico, perteneciente a la especie Nephrops norvegicus. Se capturan principalmente en fondos arenosos y fangosos del Atlántico nororiental y el mar Mediterráneo, y están consideradas uno de los mariscos más apreciados por su delicadeza y sabor.
Destacan por su carne blanca, muy fina y jugosa, con un sabor suave pero profundo, claramente marino. Su tamaño alargado y sus pinzas características las convierten en un producto reconocible y muy valorado tanto en vitrinas como en mesa.
Desde el punto de vista nutricional, las cigalas son bajas en grasa, ricas en proteínas de alto valor biológico, y aportan minerales como fósforo, zinc, yodo y selenio, además de vitaminas del grupo B. Son un alimento ligero, elegante y perfectamente compatible con una dieta equilibrada.
En cocina, las cigalas brillan especialmente en preparaciones sencillas, donde se respeta el producto: a la plancha, cocidas, al vapor, en arroces, fideuás o como complemento premium en platos de marisco. Su sabor no necesita disfraces, solo buen punto.
Un marisco de categoría, ideal para celebraciones, restauración y clientes que buscan calidad, sabor fino y producto de verdad, sin artificios.